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jueves, 3 de mayo de 2012

28 de Mayo Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer



Llamado 2012: “Salud integral, derechos sexuales y derechos reproductivos plenos: Defendamos el Consenso de El Cairo para seguir avanzando”

 La ASOCIACIÓN DE MUJERES PARA LA SALUD, perteneciente a la Red  de Salud de las mujeres Latinoamericanas y del caribe (RSMLC), 
Auspicia y difunde este llamado a la acción, y participa en  las actividades propuestas en el mismo.

En conmemoración del 28 de Mayo, Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe lanza su llamado a la acción de 2012: “Salud integral, derechos sexuales y derechos reproductivos plenos: Defendamos el Consenso de El Cairo para seguir avanzando”.

Esta demanda busca reafirmar, una vez, más la importancia del consenso de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, CIPD (El Cairo, 1994) y su Programa de Acción, para promover los derechos de las mujeres, en especial aquellos relativos a la salud integral y la salud sexual y reproductiva y los derechos correlativos. Y, al mismo tiempo, este llamado enfatiza que este Consenso histórico no debe considerarse un techo sino una puerta abierta a mayores avances en temas clave, respondiendo a los desafíos que plantea el contexto actual en temas de salud de las mujeres, derechos humanos y población.
Por lo tanto, y tomando en cuenta que en 2014 se cumplirán los 20 años desde la realización de la CIPD y concluye el plazo fijado para la implementación total de sus acuerdos, la RSMLAC convoca a sus afiliadas a:

  • Renovar activamente su compromiso con dicho consenso y con mayores logros en temas de salud integral, salud sexual y reproductiva y los derechos correspondientes, especialmente en su vínculo con la población y el desarrollo.
  • Aportar a su mayor visibilización y difusión a nivel de la sociedad en su conjunto, y contribuir a su apropiación por parte de las mujeres, en su más amplia diversidad.
  • Generar nuevas alianzas y estrategias en torno a la implementación de su Programa de Acción en los países, exigiendo a los gobiernos que cumplan sus compromisos firmados el año 1994 y en los sucesivos seguimientos, tanto en términos de entrega de financiamientos, adopción de políticas y programas, como en el impulso a legislaciones acordes, para beneficio de todas las personas, y en especial de las mujeres.
 



jueves, 23 de febrero de 2012

Las Sexualidades de las Mujeres

Este es el Editorial que he escrito para el número XXI de la Revista anual que publicamos en la Asociación de Mujeres para la Salud.

Desde el comienzo de nuestras vidas, todas las niñas recibimos mensajes confusos acerca de la sexualidad. Contradictoriamente se nos dice, de manera más o menos velada, que la ocultemos, la neguemos y la reprimamos, o bien, que la usemos y la vendamos. Cotidianamente, los medios de comunicación hablan del sexo como medio de seducir, conseguir poder y dinero. También para nuestra socialización de género, recibimos repetidos mensajes sociales, culturales, económicos, morales, religiosos, familiares, jurídicos, médicos, etc., acerca de una sexualidad patriarcal. Todo ello, unido a las experiencias individuales, nos lleva a cada una a incorporar una compleja construcción mental de la sexualidad, basada en mandatos e ideas erróneas acerca de las relaciones sexuales.



La consecuencia es, que bajo estas premisas y modelos, se establecen la mayoría de las relaciones sexuales y afectivas entre hombres y mujeres, quedando poco espacio para la comunicación en igualdad e impidiendo expresarnos y desarrollarnos saludable y creativamente a nivel sexual y personal a unos y a otras. Modelos y mandatos dirigidos a las diferentes generaciones de mujeres y que explicamos ampliamente en el artículo “Poder y Sexualidad”.

Según estos mandatos de género, a las mujeres nunca se nos ha permitido tener el mismo grado de deseo y/o necesidad sexual que a los hombres, relegándonos a un papel de objeto y de sumisión. A nosotras se nos cataloga sexualmente en extremos opuestos, según los estereotipos y roles de género. A unas nos califican como putas, ninfómanas, salidas, busconas o calentonas, mientras a otras, se nos considera frías, pasivas, frígidas, estrechas o anorgásmicas. ¿Podemos imaginar estos calificativos aplicados al sexo masculino por sus conductas sexuales? Estas ideas se expresan con gran claridad en nuestros artículos: “Un tranvía llamado deseo” y “Explorando el territorio del deseo y placer”.

Entre los mandatos sexuales que se prescriben a las más jóvenes, hay uno que está produciendo especial confusión y sufrimientos a muchas de las que lo adoptan. Se trata de ser promiscuas para ser modernas y “guay”, tal y como se describe en el clarificador artículo "La promiscuidad obligatoria y el consumo de juguetes sexuales”.

Un tema poco hablado y mal conocido en la sociedad, es el de la sexualidad que viven las mujeres cuando se convierten en madres, por lo que la información que damos sobre este tema en el artículo “Sexualidad y Maternidad: ser mujer-sexual y madre”, puede resultar de gran utilidad para muchas de nosotras.

Evidenciamos y cuestionamos numerosos mitos y prejuicios en torno a temas de nuestra sexualidad que suelen estar muy silenciados y son poco difundidos desde el propio punto de vista como mujeres. Como sucede con la mal llamada masturbación femenina, a la que nosotras preferimos denominar autoerotismo o autoplacer, tal y como lo analizamos en el artículo “El autoplacer”.

En el artículo “Deshaciendo nudos emocionales: Taller afectivo-sexual”, explicamos cómo afrontamos una auto-reeducación afectivo-sexual en los talleres que impartimos desde hace más de dos décadas, en el “Espacio de Salud Entre Nosotras”. En estos grupos cuestionamos los mitos, modelos y mandatos sexuales tradicionales y planteamos la búsqueda de alternativas para que cada una encuentre su propia manera de vivir una sexualidad saludable y creativa, sin corsés ni cortapisas.

Y, en esta revisión crítica de imposiciones y mandatos patriarcales, reflexionamos sobre algunos temas en torno a las relaciones lésbicas, y a la bisexualidad de las mujeres, aspectos que aún generan demasiada polémica y desconocimiento entre mucha parte de la población. En el artículo “Relaciones de amor entre mujeres”, exponemos formas diferentes de entender opciones y vivencias lésbicas. Y en el artículo “Desmontando mitos sobre la Bisexualidad”, hacemos un resumen de la excelente guía “Fresa y Chocolate”, en la que se ofrece amplia información acerca de la bisexualidad de las mujeres.as mujeres.


Soledad Muruaga

Puedes descargar la revista completa aquí 

jueves, 20 de octubre de 2011

Día Internacional de la Menopausia

El 19 de octubre, me enteré por primera vez, de que se celebra el Día Internacional de la Menopausia y no he podido resistirme a hacer algunas consideraciones  sobre un tema que conlleva diversos mitos, miedos, prejuicios y sufrimientos para gran número de mujeres, llegando a afectar en gran medida a nuestra salud física y emocional.

La menopausia, científicamente hablando, es solamente el final de la menstruación y por ello el fin de nuestra capacidad reproductiva, pero precisamente al tratarse de algo que está tan relacionado con la sexualidad y la reproducción femenina, todo se complica y se retuerce.

Menopausia y menstruación, dos aspectos naturales en la vida de todas nosotras y, que sin embargo, en nuestra cultura son vividas por muchísimas mujeres como algo enfermizo y vergonzante.
En mi caso, ya pasada la menopausia hace unos 8 o 9 años, reconozco que he hecho un amplio recorrido  intelectual, físico y emocional, desde la vivencia de mis menstruaciones hasta su desaparición.
                                                                                                                                           
Recuerdo que, en los primeros años de mi adolescencia y juventud,  vivía mis menstruaciones como  insufribles,  dolorosas, con una humedad incómoda y, toda yo, me sentía invadida por un humor de “perros”.  Eran días de “peligro” para mis relaciones y trabajos. Podía pelearme con cualquiera y  por cualquier tontería, a diestro y siniestro…
Con el paso del tiempo, fui entendiéndome mejor con mi cuerpo y aprendí  a vivir de otra manera más saludable los tres o cuatro días que menstruaba. Comía alimentos más digestivos, descansaba y me relajaba todo lo que podía y posponía las actividades que no fueran imprescindibles. Poco a poco, mi actitud hacia la menstruación dejó de ser un problema y mis dolores también fueron desapareciendo.
Este proceso personal, se produjo simultáneamente con mi experiencia profesional en el trabajo terapéutico con mujeres que vivían de maneras muy diferentes sus menstruaciones. Unas de forma conflictiva, otras de forma más o menos saludable. Es la suerte de tener una profesión como la mía, que posibilita aprender constantemente de las otras…
Por este recorrido vital y profesional, fui incorporando suficiente información y madurez para recibir  a mi menopausia de una forma  bastante positiva y natural. El único síntoma que experimenté algo incómodo, fue el de los sofocos, pero  los acepté con bastante humor.

También reconozco que hasta la fecha, ha subido mi temperatura corporal, por lo que en invierno necesito menos calefacción y en verano más  ventiladores. Esto trae algunos inconvenientes a mis compañeras de trabajo, cuando en las reuniones abro todas las ventanas, hasta que protestan por mis calorías…
Bromas aparte, quiero expresar que la Menopausia puede ser vivida con plena salud y en armonía con nuestros cuerpos, que no perdemos ninguna de nuestras capacidades de sentir y disfrutar el placer que nos puede acompañar toda nuestra vida.

Es verdad que, para muchas mujeres, es muy difícil superar los modelos culturales, sociales y religiosos que durante siglos han potenciado únicamente nuestra función de madres. Son millones las que  han asumido esta función maternal como la única razón de su existencia y, por ello, la menopausia significa para ellas, la pérdida de su razón de ser mujer, así como el final de la juventud.

Todo esto,  unido a que son numerosos los tratados médicos que describen la menopausia como una enfermedad, ofreciéndonos consejos, tratamientos hormonales y medicamentosos para ayudarnos a superar esos “trastornos físicos y psicológicos”.
Sin embargo,  muchas  mujeres hemos empezado a hablar, a conocernos, a descubrirnos como personas, más allá del modelo de belleza, de maternidad  y  de pareja  patriarcales. Cada vez somos más las que  estamos descubriendo y aceptando que simplemente vamos envejeciendo en un fluir de nuestras  vidas. 
Y cada una vivimos la menopausia de forma diferente, enfrentándonos a una sociedad donde la belleza y la juventud son sinónimos de éxito, de inteligencia y de futuro.
Lo positivo y esperanzador  es que, en espacios de salud  como el nuestro, “Entre Nosotras”, comprobamos  cada día el  avance de muchas mujeres, que con esfuerzo y reflexión se preparan para afrontar la segunda mitad de sus vidas, activas, saludables y fuertes, con la fuerza que nos da el conocimiento y la experiencia de entendernos unas a otras en el difícil desafío de ser  MUJER.


jueves, 19 de mayo de 2011

Mi reconocimiento a CONCHA COLOMER

El pasado 27 de abril, participé en el Mº de Sanidad, Política Social e Igualdad, en la Reunión de constitución del comité de evaluación y seguimiento de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, aprobada recientemente por el parlamento español.

Han quedado constituídos 5 grupos de trabajo. Yo formo parte del grupo de Formación de Profesionales. El objetivo que nos hemos marcado hasta diciembre de este año 2011, es elaborar los criterios y contenidos básicos, con la perspectiva de género, de la formación que deben recibir los y las profesionales de la sanidad en nuestro país.

En mi percepción, fue una jornada diferente a otras que hemos venido desarrollando en los últimos años con el Observatorio de Salud de las Mujeres. Ha sido la primera reunión de trabajo, sin Concha Colomer, cuyo fallecimiento conocimos por la prensa, unos días antes.

Al comienzo de la sesión, las personas que quisimos pusimos en una caja lo que consideramos que podíamos ofrecer sobre Concha, a su familia. Yo le llevé a su hija un ejemplar de la revista La Boletina (nº XXVII-XXVIII) que publicamos en la Asociación Mujeres para la Salud (AMS), con un escrito que acompaño en esta página y es un homenaje a su memoria.


EN RECONOCIMIENTO  A  CONCHA COLOMER, DE SOLEDAD MURUAGA Y LA ASOCIACIÓN DE MUJERES PARALA SALUD

Concha Colomer,  persona honesta, sencilla,  inteligente, trabajadora, luchadora, tolerante, conciliadora, creadora, feminista…. Estas son algunas de las muchas cualidades que en estos días, después de tu marcha, el pasado 9 de abril, te hemos dedicado, desde lo más profundo y sincero de nuestros corazones, las personas que hemos tenido la ocasión de conocerte y colaborar contigo en alguno de tus múltiples proyectos por la salud de las mujeres con la perspectiva de género.

Has dejado una profunda huella, a lo largo de tu paso vital, como muy pocas personas logran hacerlo, y nos dejas un modelo de ser mujer que supera los estereotipos de género, que demuestra que es posible ser fuerte y sensible a la vez; inteligente y discreta; empoderada y humilde; inquieta creadora y persona serena.

Si, como dicen los sabios y sabias de la antigua China, vivir tiene el sentido de aprender, tú has necesitado sólo 53 años para alcanzar este objetivo de sabiduría. Has completado tu ciclo vital con la brillantez de las personas imprescindibles para hacer que este mundo sea un poco mejor, menos sexista y con mayores conocimientos en la salud de las mujeres.

Dejas tras de ti, sentimientos de honda pena por tu pérdida, pero también nos marcas una senda de armonía y esperanza en las posibilidades de bondad y mejora de la especie humana. 

En la Asociación de Mujeres para la Salud, te agradecemos la valoración que siempre has mostrado por nuestro trabajo y, en especial, por el apoyo a nuestra revista La Boletina, de la que le ofrecemos a tu hija un ejemplar del nº XXVII-XXVIII, cuya reedición fue posible gracias a tus gestiones.

Tu huella quedará siempre en nuestra memoria y en la página Web de AMS
Con todo nuestro afecto y solidaridad con tu familia, 

Soledad Muruaga
Presidenta de AMS                       Madrid, 27de abril de 2011