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miércoles, 19 de octubre de 2011

Dolor Crónico


 
En el día internacional del Dolor Crónico, me parece importante resaltar la pobreza de recursos destinados a la investigación de las causas de los dolores crónicos.   

No se han elaborado protocolos de diagnóstico diferencial  para las más de 100 enfermedades que producen dolor  y que,  “casualmente”, afecta de forma desproporcionada a las mujeres.

Esto ocurre, a pesar de que la   Organización Mundial de la Salud (OMS) ha constatado que:

- El 30% de la población femenina padece dolor de columna, en articulaciones o en la masa muscular.

-  Es dos veces  más elevado entre  mujeres que entre hombres y su prevalencia aumenta a partir de los 45 años.
- Es la primera causa de abandono de la actividad principal de las mujeres.

- A cualquier edad el primer motivo de consulta de las mujeres es el dolor en el sistema músculo-esquelético (en la columna cervical, dorsal y lumbar, en articulaciones, en manos y pies.)

- Estudios en los 80-90 demostraban que las quejas sobre dolor y malestar de las mujeres se consideraban psicosomáticas y se trataban con ansiolíticos y sedantes (Berstein et al 1990)

- El dolor crónico tiene también un sesgo de género en la investigación médica. 

- Se ha producido una falta de ciencia en el diagnóstico diferencial de las enfermedades  biológicas que pueden causar dolor, y a través de la falta de escucha, del error de diagnóstico y del tratamiento.

- Se silencia con medicamentos la queja, el malestar y el dolor en lo más profundo de los huesos y de los músculos de las mujeres.

Por mi experiencia como psicóloga y directora del Espacio de Salud Entre Nosotras, compruebo, al igual que mis compañeras de equipo, que la forma más frecuente de la medicina tradicional es abordar los malestares y sufrimientos de las mujeres por medio de la medicalización de los síntomas.
  
Según esta concepción de una Medicina Patriarcal, los síntomas por los que las mujeres suelen acudir a la consulta se consideran como expresión de trastornos en el funcionamiento de un cuerpo biológico.
Se invisibiliza la relación entre las condiciones de vida y los síntomas por los que consultan  y se inicia el proceso “medicalización de los conflictos”.

Los estudios indican que las mujeres de nivel socioeconómico bajo suelen ser más medicadas que las de otros sectores. Son mujeres que acuden, en primer lugar, a los servicios de guardia hospitalarios, o al médico general por sus dolencias, y suelen recibir un tranquilizante. En ocasiones, son derivadas al psiquiatra, quien habitualmente refuerza o varía la medicación prescrita.

Por todos estos motivos, en la Asociación de Mujeres para la Salud creemos y defendemos que el dolor crónico  hay que tratarlo desde la perspectiva de género, para poder entender y tratar  las causas que provocan una mayor afección de estas enfermedades en las mujeres. 

Lo positivo es que, en los últimos años, tanto  desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), como a través de las investigaciones y estudios publicados por el Observatorio de Salud de las Mujeres (OSM) de nuestro país, se evidencian muchas de las diferencias y desigualdades en todos los aspectos relacionados con la salud de los hombres y las mujeres.

Algunos de estos aspectos que han sido demostrados en, son por ejemplo:

- Que la percepción de salud es peor en las mujeres que en los hombres.
- Que las maneras como expresan sus quejas hombre y mujeres, son diferentes.
- Que en las mujeres la frecuencia de quejas crónicas es triple que en los hombres.
- Que las mujeres tienen una mayor esperanza de vida, pero su vida con buena salud y sin enfermedad crónica es peor.
- Que los hombres viven menos años, pero con mejor salud, aunque sufren discapacidades desde más jóvenes, muchas de ellas como consecuencia de lesiones por accidentes.

                                              
Todo esto tiene explicaciones lógicas, que tienen que ver fundamentalmente con los distintos patrones de vida, más allá de la diferente biología de hombres y mujeres.

Durante demasiado tiempo, se ha considerado como algo natural, la falta de equidad en la vida cotidiana de las mujeres, en la distribución del trabajo productivo, en el reproductivo, en el ocio y en el descanso, sin tener en cuenta la relación que tienen  estos factores con el dolor crónico, la calidad de vida y la salud de las personas.

Está demostrado que los hombres dedican más tiempo a practicar deporte, disfrutan de más horas de ocio, tienen menos responsabilidades en las tareas del hogar, de cuidados a los/as familiares dependientes y duermen más horas que las mujeres. Todo lo cual redunda en un menor padecimiento de dolores crónicos.

Estas diferencias en roles y tipos de vida pueden explicar muchas de las desigualdades  en los dolores  y  las enfermedades crónicas entre hombres y mujeres.

Entre las principales enfermedades con dolor crónico, que afectan de forma predominante a las mujeres y que podemos considerarlas de género.

- La Artrosis (ratio 3/1)  Afecta al triple de mujeres que de hombres.
-   La Artritis (ratio 30/1) Afecta 30 veces más a las mujer.
- La Fibromialgia (ratio 9/1) Nueve de cada 10 personas afectadas son mujeres.
- Migrañas  (ratio 9/1)  Nueve de cada 10 personas afectadas son mujeres.
- Síndrome de fatiga crónica  (ratio 3/1) Afecta al triple de mujeres que de hombre.
- Anemia y deficiencia de hierro (ratio 50/1) Afecta 50 veces más a las mujeres.
- Osteoporosis (ratio 3/1) Afecta al triple de mujeres que de hombres.
- También la Depresión Exógena, con los numerosos síntomas físicos y psicológicos, afecta casi al triple de mujeres que de hombres. Es la que en la Asociación de Mujeres para la Salud, denominamos Depresión de Género (puedes leer más aquí)

En la Asociación de Mujeres para la Salud, proponemos  una serie de Actuaciones Políticas necesarias  para abordar de manera efectiva las causas del dolor crónicos de las mujeres:

En la Sanidad, considerar como causas del estrés y el cansancio de las mujeres: las derivadas de las responsabilidades familiares, la doble jornada y los ambientes laborales masculinizados.

- No perpetuar a las mujeres como agentes únicos de cuidados de la salud familiar ( el 90% de cuidadoras son mujeres, con riesgo de padecer el Síndrome del cuidador)

- Para evitar el estrés, la fatiga y el dolor crónico de las mujeres, por la unilateral carga de las tareas familiares, crear guarderías, centros de día, así como permisos de paternidad/ maternidad  igualitarios para ambos progenitores.

- Creación de ambientes favorables, libres de violencia de género hacia las mujeres, en el trabajo y en el entorno del vecindario, del barrio y de la ciudad.

- Formación profesional sanitaria sobre  cómo afecta a la salud de las mujeres, la duplicidad del trabajo productivo y reproductivo y la violencia de género.

viernes, 29 de abril de 2011

Soledad Muruaga

Soy  la presidenta  y cofundadora de la Asociación de Mujeres para la Salud en 1987, también cofundadora y directora del Espacio de Salud Entre Nosotras, un centro pionero en España, con la perspectiva de género en el tratamiento psicológico de las mujeres, creado en Madrid en 1990.

Cofundadora y directora de la revista de AMS, llamada "La Boletina", que puede descargarse aquí.

Soy psicóloga y activista feminista por la Salud Integral de las mujeres, especialmente por la Salud Sexual y Reproductiva , así como  por la salud Mental y por la igualdad de derechos entre  hombres y mujeres. Como consecuencia de este trabajo en favor de la Igualdad, he sido distinguida con algunos premios, entre los que destaco los dos que me siento especialmente agradecida y orgullosa:


  • Premio Nacional “María Espinosa” en 1983, otorgado por el Instituto de la Mujer y el Ministerio de Cultura por el trabajo de investigación “La Prevención de la Depresión Posparto, un enfoque experimental”.  Publicado en la Serie Estudios del IM.  
  • En 2008, Premio a la Participación por la Igualdad, otorgado por el Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid.

Soy Profesora del curso online de Postgrado: "Violencia de Género y Salud de las Mujeres" y del Master: “Los mecanismos de prevención del acoso sexual y del acoso por razón de sexo” organizados por la Universidad Jaume I y la Fundación Isonomía.

Para el desarrollo de mi actividad de política feminista, pertenezco a las siguientes instituciones:
  • Vocal del Consejo Nacional de Participación de la Mujer, de España 
  • Vocal de la Junta Directiva de la Coordinadora Española del Lobby Europeo de Mujeres (CELEM) 
  • Vocal de la Junta Directiva del Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid 
  • Consejera de la Institución “CORPÓREA, Género, Salud y Construcción de Bienestar”, en México.  
  • Consejera del “Centro de Salud Mental y Género”, en la ciudad de México

He sido elegida como Experta del Comité Institucional y Técnico, del Observatorio  de Salud de las Mujeres, para la elaboración de “La Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva”, así como de la elaboración de la “Estrategia de Salud y Género”, para el Sistema Nacional de Salud de España.

Soy autora de artículos, ponencias e investigaciones sobre:      
  • Salud Mental y Depresión de Género de las Mujeres
  • Efectos de la Violencia Machista, en la Salud de las Mujeres
  • Consecuencias en la Salud de Mujeres por Incesto y ASI
  • Salud Sexual, Derechos Sexuales y Reproductivos